miércoles, 17 de junio de 2009

El Presente



“…NO TE PREOCUPES POR EL MAÑANA PIENSA EN EL DIA DE HOY, PUES, CUANDO LLEGUE LA MAÑANA LO LLAMREMOS HOY; ENTONCES NO TE PREOCUPES POR EL…”
Padre Pio de Pietrelcina.



Hoy, es nuestro presente, el cual, esta impregnado de recuerdos, de anécdotas, de vivencias, y para un abuelo o una abuela que ha vivido lo suyo, es como un renacer al presente. Y acá estamos, tratando de dar lo mejor de nosotros. Y este volver a empezar, nos da esperanza, una fuerte y gran esperanza en nosotros ya que debemos decir “ estamos presentes”; ¡otra vez estudiando! Si…, otra vez tenemos compañeros, amigos y profesores. Ya no nos tocan la campana, pero si nos toman presente y al responder cada día senos alegra la vida, se agranda el corazón al sentir que todavía podemos… ¡Claro que si podemos! Podemos aprender computación, también los abuelos tenemos celular manejamos un auto y por qué no, una “compu” como dicen nuestros nietos que acortan las palabras para escribir mas rápido, nosotros en cambio las hacemos largas, reposadas y con paciencia. Mucha paciencia como la que tienen nuestros profesores Diego, Andrés y Emmanuel, que mil veces nos repiten “tengan presente el mouse, el escritorio, las barras, los iconos” y tantas otras otras cosas que nos han enseñado en este nuestro querido y nuevo presente.
Por este presente doy gracias primero a Dios, a los profes, a los compañeros, a las autoridades que nos facilitaron las instituciones para poder VOLVER A ESTUDIAR, a nuestros hijos que nos animaron a anotarnos en el curso, a nuestros nietos que nos obligaron con cariño y tesón de niños a sentarnos frente a una máquina que no entendíamos para jugar primero a los jueguitos suyos y apurarnos para que alguna vez ganáramos nosotros.



Ahora ya sabemos mandar mails y chatear, no hay noche que no mandemos un correito y una respuesta que llega muy esperada por nosotros “hola abu, como van tus cosas, como estas, esperame, mañana voy a comer con vos”. Y esto nos agranda el corazón que palpita tanto porque nos sentimos acompañados nuevamente, o a un amigo que por el solo hecho de hacer mensajitos rápidos casi lo tenemos en casa y podemos hablar mucho tiempo porque no cobra cobra como el teléfono.
Gracias por darnos este Presente que lo vamos a vivir muy bien y en comunicación con los que mas queremos.


ZAHIRA EMMA SILVA